Ya está bien de esperar a que nos liguen, a que sean otros los que tomen las iniciativas en la erótica.

Las mujeres podemos jugar a ser deseadas y deseantes, exactamente igual que los hombres. A nosotras también se nos mojan las bragas. Yo sí soy de esas, ¿y tú?

Cuéntanos tu experiencia, sólo si otras saben que existimos se darán más permisos. Te espero dentro.